Wacken 2013, el sueno de un headbanger.

Artículo tomado de blogspot: Memorias de un maníaco
Autor: Aldous Slaytanic Hëadbanger/BALBEROTH
Liga del texto original: http://www.memoriasdeunmaniaco.blogspot.mx/2014/09/wacken-2013-el-sueno-de-un-headbanger.html

Lo primero que se viene a la mente de alguien que disfruta el heavy metal y el hard rock en general, se llama concierto o presentación en vivo de la banda de su preferencia, es la máxima representación de comunión entre el artista y el fan. Es cierto que existen diferentes tipos de presentación, cuando se da en un bar o en algún lugar pequeño, también disfrutable, sin embargo lo que ha tenido más auge en los últimos años es el formato de festival. Aquí se presentan muchas bandas por un precio mucho más accesible que aquel que se pagaría por separado, aunque por el tema que nos ocupa hablaré de un modelo a seguir para los festivales en el mundo en cuanto a organización, audio, logística, entre otros, este se llama Wacken.

He tenido la oportunidad de asistir a algunos festivales en gringolandia, como son el Warped Tour, Sounds of the Underground, Mayhemfest y en Brasil asistí al Rock in Río. Todos ellos con más cosas positivas que negativas, sin embargo, lo que les hace falta que sí tiene el Wacken es justo su espíritu y el de la gente, ese ánimo de festividad netamente rocker y metalera, no importa de qué país seas, sexo, religión, edad, todos somos parte de una enorme comunidad que va a ese pequeño pueblo cerca de Hamburgo para alimentar nuestra pasión y paradójicamente, en una tierra como la alemana, cuna del fascismo, se lleva a cabo la reunión más grande de este tipo de música, que algunos pensamos que no se limita a un “gusto musical” sino es más bien algo muy importante en la vida, esencia de tu personalidad que te acompaña a donde quiera vayas donde muchos paisanos pensamos que es un sueño lejano, casi intangible, pero ahora veremos que no es así.

Por ahi del 2010 o 2009, ya sabía de la existencia de este magno evento. Me imaginaba gastando todos mis ahorros para que al menos una vez en la vida pudiera saborear lo que significa estar en la élite metalera. Mi novia de aquel entonces me preguntó que cuál era mi sueño en la vida, “¡Ir al Wacken!” contesté emocionado ante la consternación y franco disgusto de ella,”¿y el tuyo?”, pregunté ingenuo pensando que responderia que a algún festival más acorde a sus gustos como el Vive Latino o el Evento Exa. “Casarme y formar una familia”, contestó finalmente a manera de reproche y con una mirada rabiosa. Ahora que lo pienso, creo que ese comentario también contribuyó a que se diera por vencida en cuanto a su esfuerzo para que yo “sentara cabeza” y que mejor pensara en nombres para bebé en vez de gastar mi dinero en DVD’s de Wacken anteriores y en el nuevo disco de Slayer. Quien no siente el metal verdaderamente, le parece risible o incomprensible el porqué para muchos de nosotros, es un sueño hecho realidad, y sí que lo es.

Dos años después, ya sin la novia que añoraba mi madurez ahora felizmente casada, una tarde de sábado me encontraba frente a la computadora viendo algunas cosas del trabajo cuando de repente una idea asaltó mi cabeza. “¿Y si voy el próximo año al Wacken?”. Así de la nada, me dispuse a cumplir una meta, llámenme superficial o mediocre, pero para mí lo era, y una muy importante. Dejé a un lado momentáneamente lo que estaba haciendo e hice una búsqueda en Internet sobre los boletos o cómo podría hacerle. “Sold Out” decían unas letras rojas enormes sobre el logo del festival. “¡Otro año más sin Wacken!”, pensé. Lo mejor era juntarme o encontrar algún compatriota que hubiera asistido en alguna ocasión anterior. Recordé que en los DVD’s oficiales del 2011 y 2010 se veían banderas de México. “Debo encontrar a alguien que haya ido y que me cuente toda su travesía”, pensé de nuevo.

Ingreso la búsqueda “Mexicanos en Wacken” en Google y se despliegan muchos resultados, empiezo a hojear y algunas son reseñas, cuando de repente me encuentro con rockmetaltours.com , un sitio modesto pero sobrio y claro donde vienen paquetes con los que puedes asistir. Al fin chilango, desconfío del sitio y leo que aún estoy muy a tiempo para apartar mi lugar. Lo medito unos minutos, vuelvo al trabajo durante algunas horas y de nuevo me encuentro frente a la computadora y el sitio de Internet negro con letras blancas. Un amigo entrañable de la universidad también me había dicho de su inquietud por ir a Alemania, lugar donde su abuelo vivió y tengo entendido que tuvo algunas condecoraciones de guerra y qué mejor si es al Wacken. Me pongo en contacto con él para saber su opinión y me dice que haga lo que mejor me parezca. Estaba un 70% en desconfianza y un 30% en ver qué podía pasar. Lo más sensato es mandar un correo a ese tal Ricardo y ver como se maneja o cómo se expresa. Envío un correo preguntando algunas cuestiones básicas como el vuelo y el tiempo de traslado. “Se va a tardar un chorro en contestar, mejor no”. Pero doy clic en “Send” casi sin querer

Dos días más tarde me responde con mis inquietudes y pidiéndome depositar para apartar el boleto y lo del camión de Amsterdam a la tierra sagrada, que era el paquete de mi interés, ya que mi vuelo estaba “asegurado” con ese fiasco de vuelos que es los “sujeto a espacio” que mejor no recordaré. Insisto, al fin chilango dudo bastante de alguien a quien no he visto en persona y quiere que le deposite. Era tan fuerte mi deseo de asistir que me pregunté que lo peor que podía pasar sería perder el dinero del boleto y apartarlo, pero al menos lo hubiera intentado, no hubiera abandonado el barco. Y así fue, deposité puntualmente mi pago, me confirmó que le había llegado y que en unos meses después nos avisaría cuándo sería la entrega del mismo. ¿Así de fácil?, pues así es, otros dos buenos amigos de los cuales fui su cupido involuntario me comentaron que era interesante pero también estaban a la expectativa de ver que pasaba conmigo, finalmente los convencí y ya éramos 4 aventureros en busca de la tierra prometida, sin embargo, si algo salía mal, la culpa sería mía.

Pasó el tiempo y la incertidumbre crecía ya que no había aún noticias de los boletos, hasta que una noche de martes recibí una llamada telefónica en casa de mis papás, en ese entonces mi casa, la cual el emisor era una voz desconocida y me imaginaba que ofrecería algún tipo de aumento en mi tarjeta de crédito o seguro de auto. Mis papás notaron mi sonrisa nerviosa cuando me dijo quién era y el motivo de la llamada, la entrega del boleto al festival en el concierto de Sodom, finalmente la hora había llegado. Debo confesar, que aún me mostraba reacio a que alguien por más amor al arte que por interés monetario, se aventara la tremenda responsabilidad de llevar a locos agitadores de melena a cruzar el charco. “Ya veremos”, lo mismo informé a mis compañeros de guerra y se mostraron más confiados que yo. Me dio su teléfono celular para cuando terminara el concierto nos pusiéramos de acuerdo, pero ¿y si no había señal?, ¿y si de repente no iría?, ¿si me ponía ebrio y perdía mi boleto? Todos estos inútiles pensamientos rondaban por mi cabeza. Aunque escuchando a Sodom pasó un poco la ansiedad, justo a los 5 minutos de terminado el concierto, marqué. Primer intento, nada, segundo intento, tampoco. La sonrisa de mis camaradas empezaba a desvanecerse, hasta el quinto intento me contestó aquella voz veracruzana indicando sus coordenadas, corrimos a discreción y me encontré a un pequeño grupo de amigos con cerveza en mano, aún celebrando el conciertazo que acababan de presenciar, me llamó mucho la atención la amabilidad y facilidad que tenía el grupo para dar la bienvenida a los que seríamos “los nuevos”. Me fijé en las pulseras del buen René de varios festivales y sabía que había llegado al lugar correcto.

Muy tranquilos comenzaron a decir de sus experiencias en el Wacken, que es algo extraordinario y que aunque dices que quieres ir aunque sea una sola vez, tiendes a repetirlo siempre, no se me olvidan esas palabras de profeta. Empezamos a sentirnos en confianza, aunque no le despegaba la vista de encima al organizador ya que aún no nos entregaba nada, cual Santa Inquisición, empezamos a preguntarle acerca de los boletos. Lo noté nervioso y pensé lo peor, sin embargo lo acompañé a paquetería donde tenían su mochila, los busca y saca algunos sobres con nuestros nombres, me dio más emoción que cuando recibí mi título profesional. Nos menciona que ahora es nuestra responsabilidad como librándose de un gran pesar, mi sonrisa vuelve y otro amigo que previamente me tranquilizaba pero que no está tan interesado en ir para allá, me veía con una ligera envidia, de la buena.

Ya con boleto en mano, lo demás sería más sencillo, ahora a tramitar las vacaciones en el trabajo, planear qué ciudades visitar, comprar los trenes, el hospedaje, etc. En el trabajo les menciono que planeo ir al festival, les parece inconcebible que el punto medular sea el festival y no andarme paseando por las países, y como hasta ahora digo, la prioridad es el Wacken, lo demás que pueda ocurrir y visitar es ganancia. Y como buen pesimista que soy, ¿y si algo sale mal y nos deja el camión del tour?. Nuevamente un poco de ansiedad llega a mi mente.

No hay plazo que no se cumpla, también me sentía emocionado de por primera vez pisar tierras europeas, pero entre más me enteraba de las bandas que estarían y de las experiencias que coleccionaría, más eran mis ansias que ya llegara el día. Como casi acababa de cambiar de trabajo tuve muy poco tiempo de vacaciones, pero no importaba, era el tiempo adecuado para disfrutar todos los días acampando. La cita era en un hostal de Amsterdam, en esa ocasión sólo iba con mi amigo ya que los otros dos tórtolos se la pasaron viajando y conociendo más países, sin embargo, ese sería el punto de reunión para todos. Llegamos un día antes, sólo un día para medio conocer Amsterdam y a los demás compatriotas, llegamos al hostal y no vimos a nadie, subimos a la habitación compartida y ahi se encontraban dos, ahora amigos, descansando. Nos presentamos pero el rubio y yo tendríamos poco tiempo asi que bajamos rápido y nos encontramos al buen René y a Richard torciendo (como a partir del W:O:A 2014 llamamos a cuando los Wackztecs se alcoholizan), Me sorprendió la manera en que fácilmente te consideran parte del grupo, gente que era su primera vez como nosotros y otros viejos lobos de mar en estos ámbitos, el mexicano tenemos ese don, de rápidamente hacer amigos o cuates, dependiendo, otra cosa que me llamó la atención es que provenía gente de todos lados, gente de Tabasco, capitalinos,mexiquenses, dos hermanos de Chiapas,Monterrey, etc. Y al final, todos éramos la legión mexicana en Wacken.

Al otro día en la mañana, no sé como nos despertamos después de una noche de fiesta total, estábamos todos listos y algunos hasta bañados con sus cosas, el camión llega puntual, ya nada podría salir mal… ¿o sí?. Sólo una broma del destino es encontrarnos parados en la autopista por dos o tres horas debido a un accidente, ¿No que en Alemania manejaban bien?, en fin, se libera la vía y continuamos con el viaje. Ya en el camión, platicamos cada quien de todo lo que tuvieron que hacer para llegar hasta ahí, algunos renunciaron a sus trabajos, otros ahorraron más de un año, algunos otros sacrificios más grandes, vender su alma a Belcebú, entre otras. Cerveza en mano escuchando metal y bandas que tocarán, todo vale la pena y más aún cuando ves esto:

Sabes que has llegado a la tierra sagrada, todo ha valido la pena, las ansiedades, las angustias, los sacrificios, ahora todo será fiesta a tope con otros 80,00 que aman este movimiento. Se han hecho diversos documentales, en los DVD vienen bastantes cortos sobre eso, pero vivirlo, es una experiencia totalmente diferente, desde el camión ves a todos con esa buena actitud de pasarla bien y esa complicidad. El pueblito se transforma en la capital mundial del metal. Desconozco como sean otros festivales europeos, tendré que ir, pero de buena fuente me han dicho que como el Wacken, nada. Habrá otros con bandas más extremas o menos comerciales, sin embargo, este es “El” Festival. Cuando veo publicaciones en Facebook o en alguna otra red social sobre su Loolapalloza, Coachella, Corona Capital u otras… qué bueno que exista un evento como este, un antídoto a los antes mencionados, aquí la música es más ruidosa, más fuerte y más auténtica.

Todo es nuevo para mí, sin embargo, siempre hay carnales que con humildad y amablemente te platican cómo esta la onda mientras tú no quieres perderte ni un ápice de detalle. La organización de los alemanes, impecable. Desde que llegas sabes que no se hacen las cosas al aventón, el primer paso, dirigirse al área del campamento donde tendremos nuestro cuartel, lleno de cervezas y comida.Empieza a llover y todos dicen que en poco tiempo todo se convertirá en muladar, no importa, esto es para gente guerrera, así es el metal. Me dirijo al área donde nos darán nuestra pulsera, esa pulsera que veo en los metalheads orgullosos, alcancé a distinguir una del 2008, muy desgastada pero aún vigente, para nosotros, como condecoraciones de la milicia infernal. También me enamoro cada 15 minutos, ¡qué bárbaras!, tenía muy mal concepto de las alemanas, inocentemente pensaba que eran güeras desabridas, qué equivocado estaba. Y para las damas, no se quedan atrás, para aquellas que disfruten de ver y tocar cuerpos fuertes de vikingos greñudos, he aquí también su paraíso.

Descubro como están organizadas las áreas de comida, bebida, souvenirs, merchandise, entre otras. Hay muchos eventos, demasiadas cosas qué hacer, si piensan que algún día no tendrán mucho que hacer, no se equivoquen, apenas si alcanza el tiempo para comer, ir al baño y bañarse.Desde las áreas vikingas hasta las áreas para cargar tu celular, es más, acostumbrados a nuestros muy mexicanos festivales donde ir al baño es una muestra casi heroica, aquí puedes pagar 12 euros que incluyen 10 idas al baño y 5 regaderazos, y casi casi te enfrían la taza para que puedas hacer tus necesidades con toda comodidad. Las regaderas con agua caliente y en buen estado, eso sí, cual cárcel todos se ven todo y no pasa nada. Por urgencia tuve que ir a los baños donde no se paga y cuál sería mi sorpresa que no estaban mal, digo, no impecables pero yo me esperaba algo similar a la película de “Pistolero”, la escena del baño, saben a lo que me refiero.

Otra de las cosas positivas del festival, el deporte no está peleado con el heavy metal, se hace un torneo de fútbol abierto para quien quiera participar, normalmente es por países aunque como es una fiesta no son tan estrictos y vemos equipos con nacionalidades diferentes. Observas desde equipos bien organizados con buenos uniformes , espinilleras y tacos hasta equipos llaneros como nosotros donde la pasamos bien sin ser demasiado exigentes en el atuendo, pero algo nos impide hacerlo a la ligera y los mexicanos siempre poniendo sangre, corazón y tanates en cualquier torneo. Un recuerdo muy grato, el estar en tierras europeas jugando tu deporte favorito mientras escuchas Pantera, el fútbol es otra de mis pasiones y que convivan juntas, se convierte en legendario. ¿Hasta donde llegamos?, recuerden que somos mexicanos, no llegamos al quinto partido, pero es lo menos importante, la verdad pasarla bien y la hidratación es el objetivo. Se veía y se sentía el apoyo de los compatriotas, causando la admiración de otros equipos, si fuera por desmadre, México sería el campeón del mundo.

Lo mejor estaba por venir, las bandas, por un lado el estelar, que era Rammstein, en la secundaria era muy fan de esta banda, sin embargo se me hacía injusto ver su logo encima de leyendas como Mötorhead y Deep Purple.Era cierto que a comparación de ediciones anteriores el del 2013 quedaba a deber, probablemente porque dejaban lo mejor para el siguiente año que era el 25 aniversario. Ventajas de un festival tan grande, siempre encontrarás algo que te pueda llenar el ojo, el problema a veces es al revés, que se empalmen dos o más bandas que te gusten.

Lo que recuerdo de Rammstein es haber visto un mundo de gente, todos estaban allí, ya que era la única banda que se presentaba en ese momento y había mucha expectación ya que nunca se habían presentado en nuestro amado festival. De las diferencias de cultura que noto entre los alemanes o en general europeos y nosotros, es que son un poco más respetuosos en muchas cosas, por ejemplo, te piden permiso para pasar más adelante, es muy raro el que empuje como lo acostumbramos a hacer aquí, el crowd surfing, quien se encuentre atrás de tí te informa oportunamente que alguien viene por los aires y es tu compromiso social ayudarlo a que llegue adelante, aquí ya sabemos como es el proceso, un pelado se avienta, con suerte solo el poco afortunado de recibir el golpe sea un dolor momentáneo o pueda romperse el celular o los anteojos. En una frase, los alemanes son ordenados hasta para el slam.

Trataré de ser lo más breve posible en cuanto a reseñas de bandas ya que tiendo a entusiasmarme y ocuparé mucho más líneas de las que debería, pero lo que recuerdo aún como si fuera ayer es:

Ramms+ein: Me sigue impresionando su sonido y su actitud, de verdad generan violencia y la combinación de sintetizadores con guitarras pesadas me sigue agradando. Me gustaría saber alemán para entenderle a las letras, pero aún así, con su actuación sabes que no es precisamente amor o ternura lo que quieren transmitir.

Deep Purple: Toda una leyenda, de pies a cabeza, Ian Gillan renovado, ya canoso y como un señor mayor pero aún rockeando, menos producción que Ozzy, actitud de envejecer más dignamente que otros, no llega a muchos de sus tonos, pero sigue llevando el estandarte de pionero en estos menesteres, quien se lo perdió, lo lamentará muchísimo cuando vea los videos.

Cabe mencionar que se hace un concurso de bandas en todo el mundo para la oportunidad de tocar en un escenario más pequeño, pero no por ello sin asistencia, pude ver a Behold the Grave , la ganadora en México y fue muy grato ver a casi todo el campamento asistiendo, ¿ya ven que no todo es malinchismo?. Actuación muy rescatable y llamando la atención de propios y extraños con nuestras máscaras de luchador y los clásicos colores nacionales, después de todo, nunca hay que olvidar de dónde vienes.

Las noches en el campamento, memorables, compartiendo comida y bebida, alguien compra manzanas, alguien compra carne, alguien compra cerveza, alguien compra sandwiches, y compartir, éso es lo que lo hace diferente, la convivencia, al ver la bandera de México ondeando orgullosa sobre la carpa llega gente de otros países a compartirnos sus licores para intercambiar por tequila o mezcal, ¡qué exito tiene el tequila en esas tierras! ¿Quién dice que el alcohol aleja a las personas?, con fortuna unos pueden acercarse mucho a otras, al fin y al cabo todos somos hijos de Black Sabbath. Decían que el campamento mexicano es el que siempre trae la fiesta, los más osados se la aventaban sin dormir hasta el otro día, este humilde escribano tenía que dormir por lo menos 4 o 3 horas para aguantar lo que viniese, sea lluvia o sol, como dice el lema del festival “Rain or Shine”

Siguiendo con el desfile de bandas que presencié:

Alice Cooper: Desde niño, mi papá escuchaba a esta banda, la cual me trae buenos recuerdos, por ahí traigo la vena del rock y el metal, aunque el autor de mis días es bastante versátil así como tiene el vinil del buen Alice puede tener alguno de Yuri. En fin, vi a unos de los pioneros del shock rock, antes de Kiss, antes de Marilyn Manson o Rob Zombie, antes de Slipknot o Mudvayne, estaba Alice, ya es un señor algo abotagado pero sigue conservando su energía, leí que ya se cuida mucho más y que desgraciadamente se volvió cristiano, pero no de esos recalcitrantes, sino un poco más soft, muy buena su actuación, me sentí de nuevo como un escuincle con el clásico de siempre, cuando supuestmente le cortan la cabeza, excelente.

Haggard: De esas combinaciones exóticas que me gustan, muy virtuosos y raros a la vez, en su tierra natal, se lucen, su música no es muy explosiva pero sí emotiva, mucho mejor que en el Hell and Heaven donde solo tocaron como 4 canciones.

Dr. Living Dead: Muy recomendable si te gusta el crossover/thrash como Municipal Waste o los D.R.I. , muy buena manufactura y son suecos, el plus que salen a tocar con máscaras de calaveras y jersey de los Raiders, me ganaron de inmediato, mosh pit todo el tiempo, tocaron en la carpa pequeña, lo que los hizo aún más disfrutables.

Gojira: Francamente me aburrieron, esperaba más de ellos, no se si era el calor pero realmente no me provocó ni a mí ni al público en general gran reacción, mejor estuvimos cheleando muy a gusto.

Pretty Maids: No los conocía del todo y me llevé una grata sorpresa, disfrutables mientras ves chamaconas volar por los aires con tu bebida hidratante en mano.

Agnostic Front: Madrazos de a varo con pelones con tirantes y anexas, ¡qué bueno estuvo!, punk hardcore neoyorkino también tiene cabida aquí, en su género son una leyenda viviente, se nota la rabia y furia de vivir en un barrio bravo, mucha actitud.

Doro: La reina del metal, tantos años en esto y su voz sigue siendo tan potente y melodiosa a la vez, ese heavy metal de alta alcurnia, una belleza ella y su actuación. Y aquí en México, muy desperdiciada cuando viene, ni publicidad le hacen.

Amorphis: Muy fino, dicen que ya no es lo mismo, pero aún así su música provoca emociones y tiene agresión combinada con melodía, los que estuvimos ahí sabemos que fue como algo más íntimo entre la banda y la fanaticada, siempre tratan de dar lo mejor en este festival.

Fear Factory: Siempre contundentes, con un Dino Cazares renovado y reclamando por lo que le corresponde, esta ocasión noté al Burton un poco desentonado, pero nada lamentable, ondeamos la bandera mexicana en varias ocasiones y ni se inmutaron

Die Apokaliptischen Reiter:Una banda que conocí por una novia hace muchos años, de cumpleaños me regaló un CD, seguramente orientada por algún metalero, y descubrí qué buena música hacen, de repente es gore metal, de repente es muy melódico, ¿a qué suenan?, justo a Reiter Manía, a ellos mismos, muy buen sabor de boca, jocoso el del acordeón y su vestimenta sado.

Lamb of God: Una de las consentidas, justo en el momento en que empezaron a tocar se solto la lluvia y de repente era una legión de enlodados provenientes del mismísmo infierno. Pregunta Randy si la lluvia apagará los ánimos, la gente se enciende aún más y se desata el caos en el mosh, igual su primera vez en el Wacken será recordada por mucho tiempo, tal vez al dios de la lluvia no le gusta LoG, poque justo cuando acabaron de tocar, hasta salió el arcoiris.

Anthrax: Siempre son garantía de desmadre y buen sonido, mosh muy grande y un muladar gigante, varia banda mexica y extranjera haciendo sus pininos en eso de nadar en lodo, tocan sus mejores temas y el clímax cuando tocan el cover de AC/DC: “TNT”, me pongo a pensar qué pasaría si fueran…

Danzig: El inefable Glenn, con todo y todo es una banda que me late bastante, desde sus inicios con los Misfits, se echan varios éxitos, casi me encuentro hasta adelante, mientras mi rubio compañero tiene sus asuntos con una local sin blusa, otro fan acérrimo y yo cantamos a todo pulmón y mateamos al ritmo de la música. De repente sale del sarcófago ni más ni menos que el Von Frankestein , también ex-integrante de Misfits, ¿qué creen que se siente escuchar Die Die My Darling o Astro Zombies en la voz original?. Un orgasmo auditivo.

Trivium: No son mi fuerte, pero prendieron bien al público, creo que son muy abiertos los alemanes para escuchar diferentes propuestas.

A grandes rasgos son las bandas que recuerdo mejor de ese año, y al final, el sueño estaba cumplido, todo pasa demasiado rápido, lo disfrutas en exceso pero el tiempo vuela cuando haces algo que te apasiona. Ahora, el saldo fue el haber estado en un excelente festival, hice nuevos amigos y hasta te las das de conocedor.

De regreso en el camión, el buen Richard me preguntaba si regresaría al siguiente año, recordé que anunciaron para el W:O:A 2014 a King Diamond, Children of Bodom, Kreator, Sodom, Apocalyptica, entre otras muchas otras, la respuesta fue afirmativa. Qué razón tiene René, se hace adicción.

Pues bien, mi primera experiencia fue casi religiosa, pero cual términos sexuales, se va poniendo mejor, ¿se les hizo demasiado extenso este relato para ser la primera vez? pues falta la del 2014 que le gana a ésta. Mejor aún, ahorra y vive por ti mismo la experiencia, no te arrepentirás, si algo te puedo asegurar es que es de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.

Amable lector, ¿listo para la reseña del 2014 con Slayer, Mötorhead, Kreator, Sodom, King Diamond, Arch Enemy, Emperor, entre muchos otros? Espero que así sea y que tu dios nos agarre confesados de la cantidad de palabras que descargaré en la siguiente entrega.

¡Wacken awaits!